TERCERA EDICIÓN 2026
Medio-feria: 22 al 24 de mayo
Medio-festival: 18 al 24 de mayo
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Organiza: La Madraza. Centro de Cultura Contemporánea de la Universidad de Granada
Colabora: UNESCO. Granada Ciudad de Literatura; Instituto Andaluz de las Artes Plásticas y Visuales; Centro Andaluz de las Letras; Librería Inusual; Espacio Márgenes y Estampa del Beso
Sede: Casa de Porras. Albaicín. Granada
Mediopán es un medio-festival y una medio-feria de publicaciones y ediciones gráficas. Su tercera edición tendrá lugar del 18 al 24 de mayo de 2026, en Casa de Porras, en el Albaicín Bajo de Granada.
Además de una programación con invitados, presentaciones, charlas, exposiciones y festejos, Mediopán fundamentalmente es una FERIA (22, 23 y 24 de mayo) de proyectos fanzineros, ediciones indisciplinadas, ilustraciones analfabetas, libros y fotolibros hechos desde abajo, experiencias de estampa popular contemporáneas, trabajos en papel sorprendentes, hechos con arte y mucha miga, procesos editoriales colaborativos, ediciones raras, editoriales.
Que Mediopán 3 sea la oportunidad para trabajar en Casa de Porras los mundos gastrosóficos, los ritos de comensalidad.... como el primer año fueron los libros-biblioteca y el segundo las voces-sonido-radio. Si a Mediopán 1 F. G. Lorca nos trajo una Biblioteca Popular, y en Mediopán 2 su amigo y editor José Bergamin nos ayudó a inaugurar una Audioteca y un Obrador de Radio Popular, que Mediopán 3 quizás sea la oportunidad para que María Zambrano, amiga también de ambos, nos traiga la cantina, el colmado, la despensa, la cocinilla del anafre y su fuera posible el horno de pan.... esos mundos.
¡En obras nos vemos!
«La ley del pan manda que se ofrezca y que se reciba, que se comparta; que se coma junto con los demás, que así se hacen prójimos de verdad. Puesto que el que “los otros” o los “demás” son nuestro prójimo, se siente y se sabe mejor que nunca cuando con ellos compartimos el pan, el suyo o el propio, que así se hace nuestro. Que el pan no puede ser mío o de nadie solo; o es nuestro, señalando así que es de todos, o no es de nadie, y resulta entonces una usurpación el comerlo. Una usurpación no solamente ‘al otro’; sino al pan mismo, a su ser. Como la palabra, el pan alcanza plenitud de su ser, dándose. Símbolo y realidad de un don que por principio, en su esencia, no puede ser concedido a uno solo».
María Zambrano